Archivio per febbraio, 2018

nice, Robb, very nice indeed

Posted in Senza categoria on 26 febbraio 2018 by catcher in the rye

The little voices in your head may have laryngitis, but they’re still spouting their cracked advice. Here’s another curiosity: You are extra-attuned to the feelings and thoughts of other people. I’m tempted to speculate that you’re at least temporarily telepathic. There’s a third factor contributing to the riot in your head: People you were close to earlier in your life are showing up to kibitz you in your nightly dreams. In response, I bid you to bark “Enough!” at all these meddlers. You have astrological permission to tell them to pipe down so you can hear yourself think.

Annunci

“Así es un poco el románico de los siglos XII y XIII, como una copa de whisky a las 9 de la mañana con el sol en todo lo alto.”

Posted in Senza categoria with tags , on 25 febbraio 2018 by catcher in the rye

“A mí el románico tardío, el rural, me apasiona. Mientras en numerosas ciudades se estaban levantando las grandes catedrales y monasterios góticos, en muchos lugares perdidos los maestros canteros siguieron aferrados al estilo románico, como cuando al salir del último antro nocturno acabas en un bar de taxistas y mientras todos empiezan a pedir cafés tú solo puedes repetir la única frase que has dicho con algo de sentido en las últimas horas: «para mí un whisky, por favor». Un whisky mejor, que ya nos conocemos. Un arco de medio punto, que ya sé cómo funcionan sus empujes. Así es un poco el románico de los siglos XII y XIII, como una copa de whisky a las 9 de la mañana con el sol en todo lo alto. Sin embargo, en muchas de estas iglesias de aldeas perdidas no encontramos burda y aburrida repetición sino giros en el estilo y una amalgama curiosa de influencias. Además hay que tener en cuenta que el gótico no solamente es un estilo arquitectónico. Mientras en época románica el cuerpo, lo material, el trabajo manual, son reivindicados en los propios templos (representaciones de los trabajos, del cuerpo humano, etc.), la espiritualidad gótica promovida sobre todo desde Citeaux por Bernardo de Claraval se convierte en una especie de escoba que barre de iglesias y monasterios todo adorno o representación naturalista. Ya saben que a san Bernardo le tengo un poco de manía, no me lo tengan en cuenta. El arte gótico se convierte en un arte de las formas, abandonando todas las significaciones populares que hasta entonces había tenido. Creo que por esto es por lo que tengo tanta estima al románico tardío, porque es el fin de fiesta de Cluny, ese fin de fiesta en el que te echan del bar pero no te quieres ir a casa, se hace de día y te empeñas en apurar la farra donde sea y con gafas de sol.”

http://www.jotdown.es/2014/08/romanico-rural-guadalajara/